Recomendaciones de Ogunda Meji

 
Los seres humanos no conocemos el futuro, no debemos pensar, decir o hacer cualquier cosa de la que nos podamos arrepentir en el futuro. Siempre debemos mantener la esperanza de que mañana será mejor que hoy.
 
Los seres humanos estamos en constante supervisión de las deidades. Si bien el cielo es una maquinaria que no se detiene en la producción de almas con misiones a la Tierra, para comprobarlo, existen 6.854.196.000 (censo 2010) millones de personas en todo el mundo, lo importante es entender que las divinidades tienen sus esencias conectadas a nuestros espíritus, y son capaces de percibir nuestras displicencias, acciones, sentimientos, frustraciones y alegrías. Los Orisa son los propiciadores de nuestras pruebas de vida y de nuestros grandes éxitos, por tanto son los que juzgan nuestro proceder durante esos momentos de prueba para determinar qué tanta fe y confianza tenemos en Ifá.

Los sacrificios no son sólo materiales, en su mayor medida son espirituales e involucran mucha paciencia, resistencia, convicción y fe. El compendio de Ogunda Meji, ejemplifica cómo los seres humanos debemos relajarnos y confiar en Ifá.
 

Olodumare es quien nos otorga la voluntad del mundo para nuestros deseos.
 


El respeto, honestidad, buen carácter y humildad son las claves del éxito.
 

Lanzarse ante alguien es una manera de adoración
Acostarse derecho es postrarse
Déjanos postrarnos
Y relajar nuestros codos
Y tocar el suelo rápidamente con la barbilla
Esas fueron las declaraciones de Ifá para
“Él, quien sabe cómo alabar a Ifá”
Quien debe regocijarse por el largo tiempo de la benevolencia de Ifá
Se le aconsejó ofrecer sacrificio
Él aceptó
Yo sé cómo alabar a Ifá
En verdad debo regocijarme por la benevolencia de Ifá que vendrá por un largo tiempo

Este pasaje, de los muchos que tiene el Odù Ogunda Meji, explora la idea de someterse a la voluntad de Ifá, de forma gentil y sumisa, retribuyendo la prosperidad estabilidad y seguridad. Quien le deja sus preocupaciones a Ifá, pone su vida en la manos de Olódùmarè.