Òtá Òlé, la madre tierra

Òtá Òlé.
Òtá Òlé es la principal fuente de vida para todos en la tierra ya que nos proporciona todo lo necesario para el sustento diario. Crea, a su vez, una cadena alimenticia pues, da vida a las plantas de las que se alimentan los animales, y estos finaslmente sirven de alimento a los humanos.

Òtá Òlé es la encargada de mantener equilibradas a las Ìyàmí Òsoòronga para que éstas alejen las hechicerías de los seres humanos, por esta razón cuando se ofrece un sacrificio a cualquier deidad, se les ofrenda las vísceras a las Ìyàmí Òsoòronga.

Un Ése de Ifá del Odù Irosun Meji nos dice que Olódùmarè le autorizó a Òrúnmìlà hacerle todos los años un sacrificio a Òtá Òlé con el animal de mayor jerarquía para evitar la mortandad de sus hijos.  

 

Olódùmarè le recomendó a Òrúnmìlà que buscara 16 Iyanifa con su Eruke para ofrecerle una vaca a Òtá Òlé y que éstas tendrían la responsabilidad de mantener a Òtá Òlé en su posición (sobre la corteza terrestre), mientras que los Babalawos la alimentaban. Esta deidad es muda, por tanto no le sacan Odù de orientación para evitar perturbaciones y pérdidas por la fuerza natural que posee.

La ceremonia de Òtá Òlé es completada con el sacrificio de una vaca a Òrúnmìlà, una Oró y un toro a Olókun, por ser la única manera de obtener un Odù de orientación en cada solsticio de verano.

Otá Olé fue la deidad que Olódùmarè mandó desde el Cielo para que viviera encima de Inle Afokoyeri (Espíritu de la corteza terrestre), que es donde se encuentran las espiritualidades que vivían con Èşú y Oroima (La oscuridad y lo primitivo), antes de que el mundo fuera creado y el ser humano bajara a la Tierra.

 

Ile Afokoyeri es la corteza terrestre. Se debe conocer el conjuro los conjuros precisos que se hacen antes de invocarla para evitar la perturbación de espiritualidades oscuras.

 

El momento en que se preparan las 16 Iyanifa para la ceremonia de invocación de Ile Afokoyeri.

 

Por ser Òrúnmìlà el representante de la palabra de Olódùmarè en la Tierra (el vocero de todas las deidades), es el único autorizado para invocar a Òtá Òlé cuando se está haciendo el kutu (la fosa), la cual requiere de conjuros y firmas con pinturas consagradas que evitan que salgan las deidades de Oroima. Ésta es una de las razones por lo cual los únicos autorizados para abrir un kutu son los Babalawos.

A Òtá Òlé se le sacrifica una vaca, animal de mayor jerarquía sobre la Tierra, posteriormente será degustada por todos los presentes a modo de compartir la mesa con esta deidad.

Ésta ceremonia se realiza todos los años en Nigeria, África, en el mes de Junio, en el momento de la apertura de la letra del año. Òtá Òlé nos permite disfrutar de todos sus beneficios y actividades sobre ella, así nos proporcionará lo necesario para vivir.