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Oró es una deidad que pertenece al cielo. Muchas deidades bajaron a la tierra en representación de un elemento de la naturaleza, al igual que Sango Oró, pertenece a la tierra de Oyo traído por Arádokùn miembros de la sociedad secreta de Oró. Ellos están ligados específicamente con los espíritus de los ancestros y la muerte ya que Oro es dueño del cielo donde residen los Orisa y el medio trasmisor son los ancestros quienes bajan y suben gracias al canal que Oró permite entre la tierra y el cielo. Sin Oró no existiría la comunicación espiritual entre el ser humano y las deidades. |

El cielo es el lugar donde habita Oró.
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Una vez que estas personas adquieren altos conocimientos sobre la comunicación espiritual (comunicación interna) su cuerpo se vuelve el puente para que este Orisa nos escuche sin tener ningún tipo de transportación ni nada por el estilo.
Se dice que Oró, toma la vida de los criminales a través de las bramaderas, pedazos de tabla delgada, en forma de rombo, con un agujero y una cuerda atada en él que produce un sonido estridente y misterioso que representa la voz de los ancestros.
Los sacerdotes de Oró son llamados para expiar la muerte de un hombre afligido por elefantiasis testicular1 y en los tiempos primigenios, se encargaban de llevar a cabo las sentencias de aquellos acusados de brujería o quienes fabricaban venenos.
Un sacerdote de ifa debido a sus conocimientos puede identificar la problemática entre una persona y la comunicación con el orisa que no fluye. |
Esta enfermedad de elefantiasis revela la enfermedad en la piel y como explicamos anteriormente el cuerpo es el medio trasmisor de Oro por ello, en estos casos son los sacerdotes que componen la sociedad secreta de Ogboni quienes tienen la cura para esta enfermedad y muchas otras.
Su Ijabu (cuarto sagrado) está localizado en Igboro (La Alameda de Oró) muy cerca de la población de Idose y es ahí donde se celebra su festival anual, esta celebración es un asunto de hombres únicamente. El Àjàrà es el jefe sacerdote de la deidad, él anuncia el comienzo y fin de la festividad anual.
El Ontàbon es el vocero de Oró, su deber es interpretar lo que Oró le diga e informarlo a la gente, cuando hay una brote de alguna enfermedad Oró prevendrá toda forma de reunión social a modo de contrarrestar la diseminación. Nadie se atrevería a desobedecer esta orden ya que la pena por tal acto llevaría a destierro, confiscación de las
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Cuando la pena de muerte era sentenciada, la Sociedad Secreta de Oró se encargaba de hacerla cumplir. |

Brameras que se son giradas en el aire para limpiar y anunciar la presencia de Oró en la ciudad. |
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propiedades, altas multas e incluso la muerte. De esta manera lo conllevan los yorubas por ser este un sistema de vida, dnde allí depende su estabilidad en todos los sentidos de vida.
Los adoradores de Oró junto a hombres jóvenes, giran las bramaderas mientras las mujeres y niñas se mantienen en las casas a puerta cerrada. Sin embargo, en Ile Ife las mujeres no deben permanecer en sus hogares durante el Festival de Oró ya que las bramaderas se giran en la Alameda de Oró en las afuera de la ciudad.
Oró no entra en la población a menos que deba realizar una purificación, encargarse de ofensores o para ejecutar a un rey no apreciado. Oró fue parte administrativa de la comunidad y se mantiene como una de las tradiciones primigenias que ha perdurado hasta nuestros días.
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| (1) La elefantiasis testicular es producto de las súplicas al Orí de la oscuridad, certificado en el Odù Ogbe Owonrin. Las malas actitudes repercuten en nosotros mismos. |
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