Orí, nuestra decisión en la ciudad de los cielos
| Uno que es rápido para recordar a su pupilo / Ustedes que un rally le ayuda más que al orisa. La que lleva uno a la tierra se niega a olvidar / El Orí de las personas pobres es indeseable / Del Orí de los ricos todo hombre se antoja. |
Ifa dice que para que la vida comience hay una secuencia de acontecimientos que Olódùmarè ha puesto en marcha. El comienzo de la vida humana se realiza en dos fases: el reino subliminal en el cielo y el reino consciente cuando el niño nace en la tierra.
Según los versos de Ifá, la creación del hombre comienza con Olódùmarè. Ifá habla sobre los hechos y métodos para la instauración del mundo, donde Él creó a los primeros seres, incluyendo las deidades primigenias, algunas de las cuales fueron enviadas a la tierra.
Esto le ganó los títulos de Ondaaaye y Ondaaorun, “Creador del Cielo y la Tierra. Olódùmarè le dio vida a Obàtálá para el oficio de moldear a los seres humanos y así compensarlo por la pérdida de liderazgo ante Odùduwà en la Tierra. Al parecer, Obàtálá efectúa el componente más simple de la composición espiritual, aún así, tiene que pasar de nuevo a Olódùmarè para que él le dé vida.
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Según el Odù Ejiogbe, una parte infinitesimal de Olódùmarè se pasa al cuerpo moldeado para darle Èmí, alma. Esta alma es consciente espiritualmente, como aclara Ogundá Meji. Ifá dice que Obàtálá intentó en varias ocasiones ver cómo Olódùmarè le daba aliento a sus obras, pero se quedó dormido.
El mercado de Ìdó es la casa de Àjàlá, el moldeador de Orí, es uno de los asistentes de Obàtálá. Mientras que Obàtálá moldeaba todo el cuerpo, incluyendo la cabeza en la etapa de Èmí, Àjàlá moldeaba sólo el Orí. La elección de Orí es crítica, con muchos otros factores que vienen pisándole los talones al ser humano, tiene que saber cómo es el procedimiento para elegir un Orí.
El Mercado de Ojùgbòròmekùn es también llamado Ìbùyàn, es donde Orí (en cuyo interior se encuentra Èmí) elige a Ìwà, el carácter. El término Ìwà en el campo espiritual no puede tener el mismo significado que en el campo físico. En el campo espiritual, Ogbé Alárá (Ogbé Òtúá) habla de Àpò Ìwà, el mal carácter. Ìwà puede significar las cosas que Orí elegiría para él disfrutar de la vida. Estas incluyen el comportamiento, las virtudes, y la identidad del ser.
De acuerdo con Ogbe Alara y por muchos otros Odù de Ifá, todas las cosas que los humanos muestran como las ganancias de la vida (riqueza, esposa, hijos y casas) son las que Ifá trajo, mientras que es el Orí que uno elige, quien otorga la capacidad de escoger un buen carácter.
Ifá dice que todo esto es presidido por el mismo Obátàlà, que comenzó la construcción a partir de cero. Él es quien puso Ase como un sello a todo el contenido de la voluntad de lo que se mueve, mientras Ifá lleva registro de todo. |
Con la capacidad incomparable de Dios para traer vacío a la vida, vida a más vida y la vida a su fin, esotérica y científicamente, Olódùmarè debe haber hecho primeramente, el más simple componente de la vida (delegando a Obátàlà) y activándolo con reacciones complejas que no podemos conocer. El Èmí, albergado por Orí, la cabeza, no está limitada por tiempo, energía ni espacio, por lo que podría viajar entre los muchos extremos sin perder tiempo. Es este mismo espíritu es el que regresa al Cielo cuando el hombre muere.
Ifá celebra la institución de Orí y la tiene en alta estima. Aconseja a todos en la tierra yorùbá a hacer lo mismo ya que es la única entidad que puede funcionar para la rentabilidad de su dueño, más que cualquier Orisa. Un verso de Ifá en Ogundá Meji lo resume: |
¿Quién es capaz de seguir a su devoto sin vuelta atrás? –preguntó Ifá. Yo soy capaz de seguir a mi devoto sin vuelta atrás –dijo Órúnmìlà. ¿Qué vas a hacer si después de viajar durante mucho tiempo Te siente cansado? Tú irás para Oke Igeti, La casa de tus antepasados, Y ellos te ofrecerán ratas que corren a gran velocidad, Y también dos peces que nadan con gran velocidad, Dos pollos con higados enormes Dos cabras con pechos enormes, Dos vacas con cuernos pesados, Y te prepararán puré de ñame, Y Amala, Y agregarán vino de Obóóda, Te darán pimientos, cocodrilos, Y grasa de nuez de kolá. Una vez que haya comido hasta la saciedad Yo podría retornar a mi casa –dijo Órúnmìlà. Él le dijo a Órúnmìlà que no era capaz de seguir a su devoto. Órúnmìlà, yo confieso mi ignorancia, Ven y abriga mis deficiencias. Mapó en la ciudad de Eleré. Mokun en la ciudad de Otan. Mesin en la ciudad de Ilawe. Mapo en la ciudad Elejelú. Gbólájókoó, el que recoge el colmillo de un elefante. Golpes como trompeta. ¿Quién es el mejor lider Órúnmìlà? Yo soy el seguidor. Usted es quien enseña una sabiduria como los familiares. ¿Quién es capaz de seguir a su devoto hasta un destino lejano? –preguntó Ifá.
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Es Orí –dijo Ifá.
Es solo Orí.
¿Quién es capaz de seguir a su devoto a cualquier lugar?
Órúnmìlà dice que cuando muere un Babalawo,
La gente pregunta si sus instrumentos serán arrojados a una zanja.
Cuando el devoto de Sangó muere
La gente preguntaba que si sus iconos se tiran.
Cuando el devoto de Oosaala muere
Ellos preguntaban que si sus instrumentos podrían ser sepultados con él.
Desde que los hombres han muerto y avanzado en el largo viaje hacia el más allá
¿El cielo te ha oído hablar de cualquier persona cuya cabeza haya sido cortada y dejada atrás?—preguntó Órúnmìlà.
Es Orí –Ifá repitió.
Solo es Orí,
Quien es capaz de seguir a su devoto sin volver atrás.
Si tengo la suerte de ser rico y pudiera dar gracias a mi Orí,
Las gracias son para mi Orí.
Si yo tengo la suerte de tener hijos en la tierra,
Las gracias serán para mi Orí.
Por toda la buena fortuna que yo tenga en la tierra,
Yo le daré las gracias a mi Orí.
La entidad que nunca se olvida de la tierra.
La que incluso el Orisa favorece rápidamente.
No hay Orisa que unilateralmente pueda bendecir a una persona
Sin el consentimiento de su Orí.
Yo saludo a su Orí.
¿Qué hace posible que los niños nazcan vivos?
Alguien cuyo sacrificio es aceptado por Orí.
Hay que alegrarse extremadamente. |
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El Orí es el que está ahí en todo momento en la vida del hombre, si es pobre o rico, alto o bajo. Este verso y muchos otros expresan: Ori la bá bo a bá fOrisa sile, “Orí es al que debemos ofrecer sacrificio en lugar de Orisa”.
También debemos apreciar el hecho de que los Orisas tienen sus propios Orí. Si los Orí de los Orisa no trabajaran para ellos, nadie los conocería. Si el Orí de Órúnmìlà no trabaja para él, nadie lo recordará. En términos claros, Orí es un Orisa, es el propio ser pero no puede dejar a sus Orisas en casa y viajar a un lugar lejano.
Contrariamente a la opinión popular, Ìpí y Ayanmó (los dos constituyentes principales del destino humano) pueden no significar lo mismo si el sentido lineal de estas dos palabras se acercan. |
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Ìpín puede decirse que son aquellas cosas que el viajero eligió como su intención (incluyendo lo que desea) en el mercado de Ojùgbòròmekùn, basado en la experiencia de los que regresaron de la tierra, la adivinación Ifá, y algunos otros factores complejos. Esta persona, como escogió su Orí e Iwa, puede ser presa de los ataques de energías negativas en Ìrònà, no obstante el hecho de que regrese a la tierra depende enteramente del acuerdo de hacer sacrificio cuando sea marcado.
Desde que el hombre está espiritualmente consciente, elige su Orí e Iwa, y su sustento se puede decir que se basa más en la intuición que en la suerte.
Por otra parte, Ayanmó, puede decirse que son las cosas que Olódùmarè elige para algunas personas en el cielo antes de ir a la tierra. Aunque estas personas eligieron su destino para llevar a cabo funciones específicas en la tierra. Las responsabilidades concretas que les iban a dar en la mundo son parte del plan de Olódùmarè. En otras palabras, la razón de su creación es para llevar a cabo funciones específicas contenidas en la palabra de Dios (Ifá), su Orí y su propio destino. Ifá, la palabra de Olódùmarè, está al abrigo de los ataques de las brujas en Ìrònà.
Sin embargo, en la tierra la gente se ha negado a estar contenta con lo que eligió y con su decisión para enmendar las fallas mediante la consulta a un Babalawo. Algunos toman los acontecimientos en sus manos: al tener celos por el éxito ajeno. La lógica y las palabras de Ifá muestran que no todos en la tierra pueden ser ricos. De lo contrario, el dinero perdería su valor social. |
Olódùmarè no desea que nadie sea asesino, no quiere que nadie sea ladrón, ni tampoco ansía que la Tierra se llene de gente insensible. Teniendo en cuenta el entorno en el que nos encontramos, decidimos a hacer las cosas para satisfacer nuestras necesidades inmediatas.
Primeramente, eligiendo el destino por sí mismo, el hombre es libre en la ciudad de los cielos. Si alguien viene a la tierra, escoge lo que él piensa que es mejor para él, dependiendo de muchos factores. Su entrada a la ciudad en la Tierra es por voluntad propia, y su conducta justifica su falta de éxito en el mundo, todo está bajo su propia competencia. En otras palabras, la persona es el arquitecto de su propia fortuna o desgracia. |
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