Opón Ifá

El Opón Ifá es el tablero en el que se esparce el Ìyèròsùn para realizar las marcas de Ifá. En el principio, cuando Órúnmìlà llegó a la Tierra desde el Cielo, la primera adivinación que hizo la realizó sobre la Madre Tierra. El Odù Iwori Meji dice:

Apá níí gbókoó tanná osó
Òruurù níí wèwù èjè kanlè kanlè
Ilè ni mo tè tèè tè
Kí n tóo topón


El árbol de Apá es el que se queda en la granja produciendo flores de hechiceros
Òruurù es el que se viste con ropaje en colores escarlata de pies a cabeza
Yo he hecho mis marcas de Ifá en la Tierra
Antes de empezar a hacerlas en el Opón

Existen distintas formas para los Opón Ifá. El Opón Okò es rectangular, y el Òrìgí tiene una forma ovalada. Ambos cumplen las mismas funciones. Sin embargo, por la adivinación con Ìbó o la realización de un sacrificio que requiera la formación de varios Odù simultáneamente en un mismo tablero, algunos Babalawo prefieren usar el Opón Okò, ya que provee más espacio, pero los propósitos de ambos son similares.

En la parte superior de cualquier Opón la imagen de Èsù es visible y observa desde el tablero al Babalawo para ser testigo de la adivinación. Èsù es quien mantiene el àse, es la autoridad energizante que permite el paso de cualquier cosa que Órúnmìlà o cualquier Babalawo haga; es el policía de los hombres y los Òrìsà.

 

En la base del tablero, cerca del Babalawo, está la representación de las Ìyàmi. Hay veces en las que no se encuentra tallado, no obstante, se encuentran espiritualmente presentes y en la espera por saber las ofrendas o sacrificios prescritos, ya que ellas son una fuerza que gobierna el mundo.




  A la izquierda se encuentra Sànpònná o Baba Òde, representando las enfermedades más extremas que puedan afligir al hombre. Su presencia es para prevenir los padecimientos en caso de que el cliente ofrezca sacrificio.

Y en la derecha está Órúnmìlà que funge como el intermediario entre el cliente y las otras fuerzas. Estas cuatro divinidades deben estar presentes en el tablero antes de que pueda ser reconocido como un Opón Ifá.

El centro del tablero de Ifá, donde se realiza la adivinación, es el lugar donde todo en el mundo puede ser visto y redimido, Ifá dice: ààrin Opón ìta òrun que traduce: el centro del Opón es comparado al espacio abierto en el cielo. Es acertado decir que el tablero trae buena fortuna y prevé las fuerzas negativas que puedan afectar al cliente. Igualmente, se puede afirmar que los poderes que causan balance al universo son replicados y visibles en la cara del Opón Ifá.
La madera del Ìrókò, Ire, Apépe o de cualquier árbol que no se infeste de termitas o gusanillos fácilmente, es usada para la elaboración de los Opón Ifá.
En la ciudad de Ilé Ifè existe un Opón de Ifá particular que casi se ha deificado por su connotación.

El Opón Àgbonnìrègún se dice que fue hecho en la tierra y llevado al cielo por Órúnmìlà en uno de sus muchos viajes para informar sobre las actividades humanas.

Se cuenta que la elaboración del tablero se volvió popular por el creciente número de Babalawo que se estaban consagrando en la Tierra.

Olódùmarè
se interesó por el artículo y pidió verlo, al tenerlo en sus manos lo transformó en coral.

 

Grueso y pesado, a diferencia del Opón Ifá convencional, está adornado con escrituras y diseños que nadie ha podido interpretar. El Opón Àgbonnìrègún sólo se saca con previa confirmación de una adivinación para ofrecerle sacrificio, generalmente después de la celebración del Ayeye Ifá y usualmente está envuelto en una costosa pana roja hasta el final de la festividad. Los Opón Ifá no deben ser transportados en plena luz del día boca arriba sin estar envueltos, tienen que estar cubiertos por lino blanco o en su defecto llevarse boca abajo, certificado en el Odù Edibere, cuando Opón, la esposa de Sàngó, decidió abandonarlo por Orunmila. Si el Opele se transporta descubierto, Sàngó desatará su furia y seguramente haya una tempestad.