¿Iyawo en la religión Yorùbá?

 

Una vez capturados los esclavos, se amarraban para que no se lanzaran al mar ya que se encontraban cerca de su región de origen. Al llegar a Latinoamérica se les encerraba para su comercialización. Una vez vendidos se trasladaban sin amarrarlos a otros países en barcos donde eran supervisados por africanos cristianos.

En 1492 se realiza el descubrimiento de América y comienza el período de colonización por parte de los Europeos. A principios de siglo XVI comienza la Trata de Esclavos traídos desde varias partes de África, con edades comprendidas de 13 a 20 años, es decir Oko Àràrà (Hombres Pequeños) en las mejores condiciones físicas, ya que su propósito era usarlos como herramientas de trabajo. La isla de Aruba fue uno de los sitios más importantes de distribución donde se comerciaba con la vida de estos seres humanos ya que en sus costas se anclaban los barcos con su mercancía humana, hecho histórico infame. De la región del Congo traían esclavos para el trabajo duro del campo por sus excelentes condiciones físicas, y de la tierra Yorùbá importaban los trabajadores domésticos.

Estos hombres y mujeres, en la soledad de su esclavitud, buscaron la práctica de su fe religiosa, pese a los escasos conocimientos práctico-teóricos de la misma, lo que los obligaba a mimetizar su tradición fusionando sus deidades con las imágenes católicas.

Los colonizadores trataron de forzar a los esclavos al cristianismo. Cuando estos se convertían a dicha religión se les permitía escuchar la misa a cierta distancia de la iglesia, donde colocaban una cadena que limitaba la posición de los esclavos; bajo la lluvia o el sol, estos siempre escuchaban el sermón de los sacerdotes.

Los colonos, para poder distinguir a los cautivos que ya habían aceptado el cristianismo, los obligaban a vestirse con ropas blancas para cubrir el color negro de su piel el cual era considerado indigno ante la presencia de Dios. Sin embargo, era sólo un modo de distinción, ya que de una

 

Las procesiones de ceremonias para la consagración de Babalawos e Iyanifa.

 

 

Siempre en las familias de esclavos se encontraban uno o más miembros convertidos al cristianismo, manteniendo oculta su fe y prácticas religiosas nativas. Esto les facilitaba la supervivencia y les garantizaba un mayor suministro de alimentos en comparación con otros esclavos no convertidos, compartiendo las dádivas con sus familiares no cristianos. Es importante destacar que cuando los esclavos llegaban a una edad avanzada eran jubilados lo que les permitía vestirse libremente.

u otra forma, por haber aceptado el cristianismo, le daban un "supuesto" mejor trato.

Los yorùbá al ver esta situación, buscaron la manera de aprovechar los privilegios que le daban a los convertidos, y cada vez que consagraban a alguien en un Òrìsà lo presentaban en la iglesia como una persona arrepentida de las prácticas religiosas que solía hacer. Lógicamente esto era una manera de encubrir la práctica yorùbá, ya que para los blancos se consideraba "satánica".

Es decir, este es uno de los múltiples incorporados que contribuyeron a la formación de la renombrada "Santería" que se ha mantenido hasta nuestros días, también denominada Diáspora, definida por la Real Academia Española como la "dispersión de grupos humanos que abandonan su lugar de origen" .

Una vez más se hace evidente que el concepto de "Iyawo" conocido en Latinoamérica, no existe. En el diccionario Yorùbá la palabra "Iyawo" quiere decir "Esposa de un Babalawo". Otra palabra que ha sido mal empleada es "Àràrà" la cual significa "pequeño o enano". También podríamos mencionar el término " Lukumi" que es una forma de lenguaje coloquial utilizado en Nigeria.

Este relato fue recopilado en el Templo Ogunda Meji de la ciudad de Ibadan, Edo. Oyo, Nigeria, donde se explica otro de los tantos puntos tergiversados de la Religión Yorùbá.

 

Iglesia " Montaña de la posibilidad de Dios " ubicada en la Calle Bogunmbe, en el sector de Apata en la ciudad de Ìbàdàn. Este es uno de los tantos Templos Católicos edificados por los esclavos convertidos que regresaron a África una vez liberados.