
Olodumare envio a Obàtálá a la tierra a pactarse con su dueño Esu pidiendole la estadía para los seres humanos que se encontraban en el cielo sobrepoblados, este pacto entre Esu y Obàtálá permitió que cada uno de nosotros tuvieramos un lugar en la tierra. |
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El Ègbé Órísà-òkó tiene el gusto de invitar al público en general al Segundo Festival de Esu, festival que tiene como objetivo invocar a esta deidad por medio de diferentes Orìkí, para luego hacer la llamada rogación de cabeza que consiste en que un babalawo toque la frente hasta el occipital de las personas con la eye.
Ningún ser humano es capaz de alimentar una supremacía espiritual, nosotros no tenemos esa capacidad celestial, es por ello que al efectuarse un sacrificio no le estamos dando de comer a nadie, solo la eye del animal especifico en momentos específicos va a trasladar nuestras súplicas y pensamientos a esta deidad,
La función de la eye es permitir la radiación entre la deidad y la persona, esto es la limpieza, una forma sencilla y lógica por que solo nuestra cabeza puede bendecirse así misma; y eso ocurre cuando accedemos a hacer sacrificios por que ninguna divinidad bendice a una persona sin el permiso de su cabeza. El festival es la disposición que indica
que tu sacrificio van al cielo y se devuelve con bendiciones. Los Festivales que se han venido realizando en nuestro Ègbé son determinados por la deidad del destino Órúnmila, esto ocurre cuando la deidad tiene un cuarto sagrado y consagrado para la iniciación de personas, es decir un templo; es por esto que la convocatoria es para el mismo 3 de Enero extendiendo nuestra invitación a cada año.
Todos los seres humanos vivimos en el cuarto sagrado de Esu, Sango tiene su Ijabu (cuarto sagrado), Oduduwa, Osún, Egungun, Iyami Osoronga, etc. pero el ijabu de Esu es la tierra entera por que a el pertenece, Repitiendo en diferentes oportunidades la importancia de tener una actitud de agradecimiento con nuestro medio ambiente y suelo donde pisamos, retribuyendo con un gesto interno, único, invisible y espiritual la retribución sentida hacia la existencia, el agua, el aire, el sol, la vida, la tierra, etc. ya que el mundo entero nos proporciona todo lo que tenemos. |