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APARA INU – LA CONSCIENCIA
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| Apara-Inu es el resultado de la conjunción de Apa que significa “Marca”, Ori que traduce a “Consciencia” e Inu que es “Interno”. Ifá enseña que algunos Ori vienen al mundo con disposición a desarrollar un buen carácter y otros, vienen a la Tierra incapaces de aprehender la importancia de desarrollar un buen carácter. |
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Aquellos quienes pueden comprender la necesidad de construir un buen carácter a través de sus propios recursos internos, deslían lo que se conoce en la Tradición Yorùbá como el Eri-Okan o en español, el “testigo del corazón”. En el sagrado lenguaje de Ifá, ser testigo del corazón es tener una buena consciencia para hablar de la verdad y mantener la veracidad propia ante el mundo.
La clave para accesar al Eri-Okan, es la habilidad de entender la función de la rabia, lo que es la lección más difícil de aprender y enseñar. En la cultura occidental es asumido que la rabia o enojo es el resultado de ser tratados injustamente, y ciertamente tiene ese componente, pero si ahondamos, el sentimiento de cólera es disparado cuando se ve a otro individuo actuando en una forma que refleja nuestras propias contradicciones, es decir, comportándose de una manera que contradice nuestros preceptos o valores. En términos simples, eres lo que resistes.
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El gatilo de la incomprensión destruye nuestro compormiso con Ifá. |

La desesperación y la rabia nos permite que mantengamos nuestra verdadm desvaneciéndose poco a poco. |
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En la cultura yorùbá hay un gran énfasis en la idea del Ori Tutu o la “Cabeza Fría”, que significa la existencia de un valor positivo en no actuar por enojo, y no expresar arbitrariamente el enojo cada vez que se siente. Esto no significa que la rabia no se exprese, o que esos sentimientos deban mantenerse encerrados en nuestro interior. Una de las funciones de la sociedad es proveer un lugar seguro entre los compañeros para ventilar el enojo de una forma que no sea socialmente destructivo.
Nelson Mandela es un excelente modelo a seguir por su habilidad de superar el enfado. Nadie puede discutir que Mandela fue tratado injustamente y que no tuvo razones para estar extremadamente enfurecido, y seguramente tuvo momentos de legítima furia, pero nunca se demostró furioso en sus apariciones públicas, siempre estuvo claro en los cambios que debían suscitarse en Sur África, no vaciló en su visión personal y tomó cualquier oportunidad para hacer lo que se debía |
hacer en el momento adecuado.
Cada vez que se sienta enojado con alguien, tome un momento para preguntarse a sí mismo “¿qué está haciendo esta persona que me recuerde mi comportamiento?”, si se contesta la pregunta honestamente la ira se disipará rápidamente. Tener la perspectiva adecuada (Ori Tutu) es el primer paso a la resolución del conflicto. |
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