Aquel que Nace y Muere
| Se les llaman Àbíkú a algunos hijos maliciosos que originalmente vinieron de la ciudad del Cielo a la tierra, pero en lugar de volver se quedaron en Ìrònà. Ellos han formado una especie de pandilla con sus propias reglas y cánones muy parecidas al de las Iyami, que también viven entre el cielo y la tierra. |

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La palabra Àbíkú es una combinación de tres sílabas “A”, “bi” y “ku” que se traduce en “aquel que nace y muere”. Algunos Àbíkú mueren el mismo día que nacen, otros deciden morir el día de la ceremonia de nombramiento, otros el día en que se gradúan de una institución. El momento de su salida del mundo puede ser retrasada en muchas ocasiones, pero principalmente sucede cuando un evento especial relacionado con alegría toma lugar.
La misión de los Àbíkú es causar sufrimiento y pena a los padres que deciden visitar. No existe ningún tratamiento médico tradicional o moderno que pueda detener este proceso ya que el pacto realizado con sus compañeros en Ìrònà es demasiado fuerte.
Ifá dice que es una especie de asociación donde ellos hacen una promesa de cuando regresarían una vez terminada su misión. Es una especie de culto donde el líder lleva el registro de todos los miembros. |
Principalmente, los Àbíkú toman posesión del cuerpo designado para otra persona cuando la madre o padre incurren en tabúes específicos que producen esta reacción en el feto. Una vez que el Àbíkú ha tomado el lugar de otra persona, esa vida regresa a la ciudad del cielo y espera un nuevo momento para bajar a la tierra. Aparte del sufrimiento que infringen, los Àbíkú alejan a sus padres de la prosperidad.
El Odù Òsé Ògúndá explica todo lo relacionado a los Àbíkú y en uno de sus versos dice:
Òsé no conoce el Orí de Olú
La pobreza no respeta el color de la piel o su textura
La daga de Agedengbe no conoce la cabeza de su creador
Adivinado para Olómú Jùwàlà
La madre de Àbíkú
¿Alguna día estos Àbiku se irán? Ella preguntó
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Ellos le dijeron que realizara sacrificio Después de observar todos los sacrificios
Sus hijos ya no murieron
Por esto, los hijos que estaba muriendo repetidamente
Se han nutrido exitosamente Olómú Jùwàlà, los hijos que tienes ahora no morirán de nuevo
Los hijos se han nutrido exitosamente.
Cabe destacar que cada espiritualidad ha sido creada a la perfección para que cumpla una función específica, no podemos estancarnos entre los conceptos de bueno o malo porque Ifá contempla ambos polos. De la misma forma en que atraemos cosas positivas con un comportamiento recto y honorable, las acciones negativas nos traen negatividad y hasta la muerte. Cada quien es dueño de su destino y con su acción determina la reacción de la naturaleza y el mundo espiritual. |
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